Seguimos con el proyecto iniciado hace un tiempo para conocer más en profundidad la realidad de nuestras empresas y asociados mediante nuestras ENTREVISTAS AGRESUR.
En esta ocasión nos atiende Alberto España Prieto, Director General de la empresa Antonio España e Hijos S.L., ubicada en Huelva y con una amplia trayectoria en el sector, al cual le agradecemos su atención y su tiempo.
Háblenos de su empresa, sus orígenes, sus inicios en el sector… ¿Cuál es la actividad principal de su empresa en la actualidad?

Director General
Antonio España e Hijos SL
Antonio España e Hijos, S.L. (Hierros España como nombre comercial), es una empresa familiar que existe como sociedad desde marzo de 1.986, cuando se constituyó en el seno familiar de mis padres y once hermanos, de los cuales quedamos en activo en la empresa tres de estos. Anteriormente a la constitución de la sociedad, mi padre, Antonio España Lavado, como único fundador, creó su negocio en Huelva proveniente de Puente Genil (Córdoba) y Osuna (Sevilla). Esto ocurrió allá por el año 1.954. En ese momento inició su andadura en la actividad, comprando e intercambiando cualquier tipo de material susceptible a ser valorizado, para lo cual dispuso de un carro y un mulo y como no, de la aportación de toda la familia (matrimonio más 7 hijos por aquel entonces), para poder obtener una débil economía de subsistencia en el hogar familiar.
A día de hoy, la empresa cuenta con 71 empleados en sus diferentes departamentos, habiéndose obtenido un pico de empleo máximo de 138 personas en el año 2.008. Nuestra actividad principal se basa en el procesado de chatarra (clasificación, corte y prensa), que representa aprox. el 70 % de los ingresos que obtiene. Además de esta actividad, nuestra empresa acomete labores de demoliciones (civiles e industriales), trituración de podas, palés y otros restos de madera, recuperación de papel y cartón, plásticos (industriales y agrícolas), metales no ferreos, RAEE´S, gestión de residuos peligrosos, residuos urbanos, residuos industriales, desguace de VFU y almacén de hierro nuevo.

¿Cómo ve usted el sector de empresas gestoras de residuos? ¿Cuáles cree que son los principales problemas a los que se enfrenta?. Después de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, ¿cómo ve usted el futuro inmediato del sector?
En el ámbito de los residuos en general, el futuro se presenta bastante esperanzador, tal como ha ocurrido a lo largo de nuestra historia reciente. Insisto en recordar, a modo de ejemplo, que nuestra empresa comenzó con mi padre de trapero, posteriormente nos llamaron chatarreros, más tarde recuperadores y actualmente gestores de residuos, durante más de 65 años… creo que con esto digo todo, que es una actividad presente e intrínseca a la evolución del ser humano, desde tiempos ancestrales, donde ya se contribuía (aún sin ser conscientes de ello), en el mantenimiento Ambiental, en el Reciclaje y en la Economía Circular, tan de moda recientemente y que sin embargo, en nuestro sector se viene desarrollando continuamente de manera histórica.
Como cualquier otra actividad, también se enfrenta a diferentes problemas, como la proliferación del intrusismo, la competencia desleal, la falta de formación en algunos de sus dirigentes (aunque, afortunadamente, disminuyendo progresivamente), la cada vez más continua y estricta legislación ambiental, el aumento de requisitos administrativos, etc., pero afortunadamente el sector se viene adaptando perfectamente a estas nuevas exigencias, con el fundamental apoyo de las Asociaciones y Organizaciones Empresariales.
Y como futuro inmediato, a corto plazo, debido a la acción de la Pandemia del COVID-19, nuestro sector se enfrenta a una más que inquietante incertidumbre, mayoritariamente temporal, al ser una enfermedad a nivel global, donde todos los países del mundo están sufriendo sus consecuencias, unos más que otros y sin vislumbrar hasta el momento ni siquiera el resplandor de un más que deseado final del túnel. Dependiendo de la duración en el tiempo, sus consecuencias serán más o menos graves. Las continuas caídas del mercado bursátil que marcan el precio de nuestros productos nos abocan a una desastrosa situación, no solamente del sector, sino de todo el sistema financiero mundial, haciendo imposible el soporte de nuestra economía empresarial. No obstante, siendo positivos, se debe pensar que llegarán soluciones que articulen herramientas suficientes para paliar en lo posible esta situación. Y para ello tienen mucho que decir nuestras Asociaciones y Organizaciones Empresariales.
¿Cree que el sector necesita algún tipo de cambio? A su entender, ¿cuáles serían esos cambios más necesarios y urgentes?
Siempre se necesitan cambios. Es imprescindible que tengamos cambios en nuestras organizaciones. Existe una cita que siempre me gusta recordar y que dice: “SI NO TE PREPARAS PARA CABALGAR EN LA OLA DEL CAMBIO, ELLA PASARÁ SOBRE TI”.
Debemos adaptarnos a la evolución de los mercados, anticiparnos a nuestros competidores, pero sobre todo, seguir alineados con la legalidad y con las exigencias de la legislación ambiental. Es importantísimo desarrollar procedimientos que estén certificados en calidad, ya que son cada vez más solicitados por nuestras empresas clientes/proveedoras. Y dentro de lo posible, externalizar las operaciones que creamos convenientes, así como acudir a mercados internacionales.
Y como último apunte, también creo conveniente ampliar nuestras actividades, de manera que, ante la inevitable caída de una de ellas, podamos sustentar nuestra economía en otra paralela.
¿Debemos reciclar siempre?
Si, debemos reciclar siempre. En primer lugar porque debemos dar ejemplo con nuestra conducta al resto de la sociedad, como principales actores del reciclaje y así cuidar nuestra actividad; y en segundo lugar porque es deber de todo ciudadano el actuar responsablemente consigo y con su entorno y esto sólo se consigue mediante una buena dosis de reciclaje.
¿Dónde cree que radica la importancia de una asociación como AGRESUR para las empresas de su sector? ¿Por qué animaría usted a sus compañeros a asociarse en AGRESUR?
Soy un fiel y convencido defensor del asociacionismo, donde nos ayudan a sacar adelante nuestros problemas y reclamaciones. La unión hace la fuerza y no es fácil ni aconsejable llamar a una puerta de la Administración o de cualquier otro lugar que necesitemos, yendo solos y desvalidos. Si alguien llama a esas puertas respaldados por un nutrido número de representantes del sector, la respuesta debe ser más inmediata y contundente. Además, nos evita cualquier tipo de represalias, llegado el caso, a nivel particular contra nuestra empresa. Las asociaciones actúan siempre en defensa del asociado.
Y por supuesto, creo también imprescindible que tengamos un lugar común de discusión y encuentro, donde poder departir inquietudes y por supuesto, donde aprender cosas nuevas en cada encuentro.

