Seguimos con la serie entrevistas a los socios de AGRESUR, y en esta ocasión nos atiende amablemente D. Francisco Javier Gómez, Gerente de BILSE METALES, empresa radicada en Alcalá de Guadaira y dedicada fundamentalmente a la recuperación de metales no férricos y la gestión de residuos peligrosos y no peligrosos.
¿Háblenos de su empresa, sus orígenes, sus inicios en el sector,…? ¿Cuál es la actividad principal de su empresa en la actualidad?

GERENTE
BILSE METALES
La empresa Bilse Metales SL se constituyó en el año 1995. Ha sido siempre un negocio de carácter familiar en el que la dirección y la gerencia se han dedicado toda la vida al sector del reciclaje de metales. Los inicios de este proyecto empresarial están en la empresa familiar COMEUSA.
Allí empezamos mis hermanos y yo, junto con mi padre, para más tarde independizarnos e iniciar una nueva etapa ya con nuestra propia empresa.
La actividad principal de la empresa ha sido y es la compra de chatarra de metales no férricos, los cuales procesamos, separamos, empaquetamos y gestionamos para su venta posterior tanto a nivel nacional como internacional.
Una de nuestras principales ventajas es que tenemos permiso de exportación a China, lo cual nos brindó la posibilidad de comenzar nuestras actividades comerciales con este país, entre muchos otros, hace ya varios años.
También resaltar que pertenecemos a varias asociaciones empresariales tanto a nivel nacional como internacional.

¿Cómo ve usted el sector de empresas gestoras de residuos? ¿Cuáles cree que son los principales problemas a los que se enfrenta? ¿Después de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, cómo ve usted el futuro inmediato del sector?
Tengo la preocupante percepción de que el sector del reciclaje está cada vez más afectado por los cambios legales y de mercado.
Las nuevas normativas de medio ambiente, las cuales requieren cada vez más carga documental y burocrática, hacen que muchas buenas iniciativas no sean tan atractivas. A ello hay que unirle también la afectación que tienen problemas externos al sector los cuales hacen que la fluctuación de los mercados de cotización de los metales sea muy grande, generando con ello mucha inestabilidad e incertidumbre en el sector, y esto no ayuda tampoco.
Esta inestabilidad, a mi entender, es el principal problema al que se enfrenta el sector.
Por si fueran pocos los problemas, esta situación se ha visto agravada tras la crisis provocada por el COVID19, que hace que se presente un futuro algo incierto.
¿Cree que el sector necesita algún tipo de cambio? A su entender ¿Cuáles serían esos cambios más necesarios y urgentes?
Los principales cambios deben venir por la parte regulatoria, que faciliten la operación de las empresas y la rápida adaptabilidad al mercado.
Desde nuestros inicios somos un sector clave en la nueva economía circular y desarrollamos una labor que no siempre está reconocida.
Los cambios deben venir acompañados de medidas que potencien esta imagen y nos sirvan para poder operar de forma segura y con sencillez.
¿Dónde cree que radica la importancia de una asociación como AGRESUR para las empresas de su sector? ¿Por qué animaría usted a sus compañeros a asociarse en AGRESUR?
Asociaciones como AGRESUR son importantes ya que gracias a ella quedamos representadas todas las empresas recicladoras ante los diferentes organismos y sirven de escudo y de elemento negociador ante los diferentes problemas y trabas que van surgiendo en nuestro sector.

